Pablo Urdangarin está en un aprieto bastante grande y del cual no ha tenido la culpa lo más mínimo. Muchas veces son los hijos los que pagan los platos rotos de sus padres y tal es el caso de los hijos de Iñaki Urdangarin, ya que estos están ahora mismo en una guerra y tienen que decidir un bando, o al menos es lo que deberían hacer.
Por un lado tenemos a Iñaki Urdangarin, el cual quiere cobrarse venganza de la familia real y sacar un gran beneficio por su futuro divorcio con la infanta Cristina y por el otro lado tenemos a la hija de Juan Carlos I que hace todo lo posible para que su ex pareja no revele secretos importantes de la familia real. No solo eso, sino que Iñaki Urdangarin ahora está llevando una vida mucho más vívida con su actual pareja: Ainhoa Armentia.

Esto ha supuesto un problema para la infanta Cristina, quién ha necesitado incluso ayuda terapéutica para poder superar este problema sin mayores dificultades. Esto ha llevado a que la familia Urdangarin esté medianamente separada. Irene Urdangarin, la hija del ex balonmanista, está totalmente en contra de la nueva pareja de su padre y al mismo tiempo también está un poco reacia a las actitudes de su padre, pero Pablo Urdangarin no se siente de la misma forma.
Pablo quiere ser diplomático, intenta llevarse bien con ambos bandos
Pablo Urdangarin ha seguido los mismos pasos que su padre y se ha dedicado al balonmano. Debido a esto ha tenido una buena cercanía con su padre durante los últimos años, pero la ruptura de sus padres ha supuesto un problema para él. Actualmente en su familia hay dos mujeres enfrentadas. Ainhoa Armentia y la infanta Cristina, y aunque nadie lo diga, así son las cosas.
El joven hijo de Iñaki Urdangarin ha intentado llevarse bien la nueva pareja de su padre, pero esto al mismo tiempo supone un problema para su madre. Se ha hablado de discusiones incluso de parte de la infanta Cristina, quién se ha sentido traicionada por el hecho de que Pablo Urdangarin quiera llevarse bien con la nueva pareja de su padre.
Es por eso que el joven está entre la espada y la pared. Intenta llevarse bien tanto con Ainhoa Armentia y al mismo tiempo mantener el cariño de su madre, pero es imposible, por lo que algunos afirman que el joven ha desistido.
Ahora mismo está concentrado en el deporte y en su novia
Pese a los problemas que tienen sus padres en estos momentos y todo el revuelo que hay en Zarzuela, Pablo Urdangarin se ha hecho a un lado y ha intentado “ser feliz” con su novia, tal y como él mismo lo ha dicho, además de que su principal prioridad ahora mismo es el balonmano, por lo que quiere dejar a un lado el asunto que llevan sus padres y que cada vez preocupa más y más a Felipe VI.