Los que hace ya muchos años que siguen la actualidad monárquica nuestro país saben bien que, si bien es cierto que la principal figura dentro de la corona en España no es otra que la del rey Felipe VI, su mujer, la Reina Letizia, tiene también mucho peso.
Por mucho que en sus inicios en su relación con el entonces príncipe Felipe no fuera un pocos los que no veían a Letizia como una futura buena reina, lo cierto es que el paso de los años no ha hecho otra cosa que evidenciar que, a nivel de imagen para la casa real y de su trabajo en el día a día, la mujer de Felipe VI se toma muy en serio cuáles son todas y cada una de sus responsabilidades.
Más allá de que sea una mujer muy presumida y que haya decidido ponerse en las manos de los mejores especialistas en varias ocasiones para ir retocando poco a poco diferentes partes de su cuerpo, una de las principales obsesiones que tiene Letizia es la de estar siempre a la altura en todos y cada uno de los actos a los que acude.
La reina Letizia siempre busca la perfección
No es que sea precisamente ningún secreto que Letizia, siendo como es una periodista que trabajó durante muchos años ejerciendo la profesión, siempre se ha caracterizado por ser muy buena comunicadora.

Pero eso no significa que no quiera buscar la perfección cada vez que acude a un acto o tiene que dar un discurso, de ahí que siempre opte por llevar a un grupo selecto de colaboradores que graban todos sus movimientos en todos y cada uno de los actos a los que acude para luego poder revisar las imágenes y saber qué ha hecho bien y qué ha hecho mal.
En este sentido, por mucho que lleve ya unos cuantos años y que por lo tanto tenga cierta experiencia en este sentido, Letizia sabe muy bien que, siendo quién es y representando quien representa, debe ir perfeccionando también lo básico cada una de sus apariciones públicas, y más tras unos cuantos años de escándalos en la monarquía.