Dos millones de euros y una pensión vitalicia de 25.000 euros es parte de lo que, según Juan Luis Galiacho y otras fuentes, Iñaki Urdangarin reclamó a la infanta Cristina en su divorcio. Unas cifras pedidas a cambio de guardar en silencio los secretos que conoce sobre algunos miembros de la familia real y gente del entorno, y que habría plasmado en unas memorias mientras estuvo en la prisión de Brieva.
Estas mismas fuentes aseguran que Iñaki se ha salido con la suya, mientras que otras apuntan que el acuerdo se cerró a cambio de 5.000 euros mensuales. Sea como sea, Cristina no quería pagar. Considera que la víctima en todo este episodio ha sido ella, humillada con la infidelidad de Iñaki, después de haber sido la única que se mantuvo a su lado mientras cumplía la pena.
La infanta Cristina no tiene problemas de cash
En cualquier caso, ceder ante las peticiones de Iñaki no sería un problema para su cuenta corriente. Además de su trabajo en la Fundación La Caixa, donde recibe 400.000 euros, Cristina también habría obtenido ingresos considerables por la venta de sus propiedades hace más de una década, según datos de Hacienda.

Según informes de la Agencia Tributaria, se revela que Cristina llevó a cabo la venta de 13 propiedades en los años 2005 y 2006, generando un total de 1,2 millones de euros.
Uno de los mayores patrimonios de España
Estas transacciones inmobiliarias muestran una actividad financiera significativa por parte de la infanta, que vendió siete inmuebles en Ciudad Real y Alicante en 2005, seguidos de otros seis al año siguiente, cinco en Alicante y uno en Calella. Esta actividad habría resultado en un ingreso considerable para Cristina.
La riqueza de Cristina se hace evidente también en su inversión conjunta con Iñaki en el palacete de Pedralbes, donde desembolsaron 5,8 millones de euros, sumados a otros 3 millones destinados a obras en la propiedad. Estas cifras indican una situación financiera sólida para la infanta.