Antes de Letizia, el rey Felipe VI tuvo un lío de película con nada más y nada menos que Gwyneth Paltrow, la mismísima ganadora del Oscar por 'Shakespeare enamorado', ente otros éxitos.
Este drama real comenzó en verano de 2002, en Mallorca, un lugar que parece ser escenario de muchos romances secretos relacionados con los borbones. Gwyneth, amiga de Rosario Nadal (que estaba casada con el príncipe Kyril de Bulgaria en ese momento), recibió una invitación y se plantó en Mallorca. Y fue entre el sol y el mar, donde la actriz y el príncipe se cruzaron y quedaron prendados el uno del otro.
Aunque la prensa española mantenía el mutismo, los medios internacionales como el noruego 'Aftenposten' y el británico 'Daily Mirror' no tardaron en soltar la bomba. Y como la realidad supera a la ficción, la Casa Real tuvo que confirmar a regañadientes que, sí, Felipey Gwyneth compartieron una cena en el famoso restaurante Sa Cranca en Palma.
Dos semanas de idilio entre Felipe VI y Gwyneth Paltrow
Gwyneth, que hablaba español como toda una nativa gracias a su estancia en Talavera de la Reina, no ocultó su emoción por el príncipe. "Está loca por Felipe", decía una fuente cercana a la actriz. "Es guapo y rico, el tipo de persona de la que se podría enamorar", añadía, avivando más el fuego de los rumores.
Pero como suele pasar con estos amores fugaces, todo llega a su fin. Antes de que los focos mediáticos se centraran en ellos, Gwyneth, descrita como "una tía muy lista con la cabeza muy bien amueblada", decidió poner fin al romance. “Le gustaba Felipe, sí, pero cuando vio la que se le podía venir encima no lo dudó un momento. Salió por patas, como se suele decir”, contó una amiga de la artista. La historia de amor duró poco más de dos semanas. Eso sí, 15 días en los que apenas salieron de la cama.